Uno de los centros de datos más innovadores de Google está generando resultados aún mejores de lo esperado. Asimismo, según Joe Kava, director de infraestructura de data center de Google, la refrigeración por agua del mar está actualmente sobrepasando las expectativas de diseño.
Este centro de datos de Google es el de Hamina, construido a partir de un antiguo molino de papel en Finlandia, que utilizaba túneles de granito para traer el agua necesaria para la fabricación de papel. Operativo desde septiembre, la compañía empezará a informar en breve sobre su PUE, así como sobre las instalaciones en Estados Unidos y Europa en los próximos trimestres.
“Desde el punto de vista de la eficiencia, el CPD está funcionando más allá de nuestras expectativas de diseño”, explicó Kava durante el evento DatacenterDynamics de London, que tuvo lugar entre los días 30 de noviembre y 1 de diciembre.
Sin embargo, no todo ha salido según los planes establecidos, según el directivo. “Cada vez que adaptas un edificio construido originalmente en los años 50 y 60, descubres ciertas cosas durante el camino que no habías anticipado”, apunta Kava.
“El molino de papel tenía drenajes del agua de la lluvia por el centro del edificio y, por supuesto, eso no era conveniente en un data center. Por tanto, tuvimos que redirigirlos hacia el exterior y la periferia del edificio”, agrega. “El pasado invierno, tuvo lugar una terrible tormenta, la mayor en cincuenta años en Finlandia. Una de las tuberías redirigidas no estaba adecuadamente arreglada, de modo que el agua se desbordó de la tubería y entró en el centro de datos –en la parte mecánica, donde se encuentran las bombas”.
Según Kava, ni el data center ni el equipamiento sufrieron daños, tan solo fue necesaria una limpieza, pero este incidente permitió mostrar los problemas que pueden derivarse de la adecuación y modernización de edificios.
“Fue una broma interna: cuando pensábamos en refrigeración por agua del mar, no era esto precisamente lo que teníamos en mente. Y, por supuesto, estas cosas ocurren siempre en mitad de la noche”, añadió Kava.